Los orígenes de la yerba mate se remontan a los nativos guaraníes, quienes utilizaban sus hojas como bebida, objeto de culto y moneda de cambio en sus trueques con otros pueblos.
Caá en lengua guaraní significa yerba, pero también significa planta y selva. Para el guaraní, el árbol de la yerba mate es el árbol por excelencia, un regalo de los Dioses.
Los conquistadores aprendieron de los guaraníes el uso y las virtudes de la yerba mate, e hicieron que su consumo se difundiera, desde su zona de origen a todo el Virreinato del Río de la Plata.
Más tarde los Jesuitas introdujeron el cultivo en las reducciones .Fueron los grandes responsables de que la yerba mate fuera conocida en el mundo civilizado.
La costumbre del mate ha permanecido inalterada desde tiempos remotos y por cinco siglos de historia, arraigándose cada vez más y extendiéndose a lugares
Torres yesica
Leyenda
yerba verdeflor Mate Aca se explica como se prepara un buen mate amargo Una tradición argentina Día de la tradición El Día de la Tradición se celebra en Argentina el 10 de noviembre, fecha que fue elegida en conmemoración del nacimiento del poeta argentino José Hernández (1834 - 1886), que escribió, entre otros, el poema narrativo El gaucho Martín Fierro y su continuación, La vuelta de Martín Fierro, relatos en forma de verso de la experiencia de un gaucho, su estilo de vida, sus costumbres, su lengua y códigos de honor. Fuente: https://es.m.wikipedia.org/wiki/Día_de_la_Tradición Maldonado Débora Como preparar un mate dulce
LEYENDAS ARGENTINAS: LA YERBA MATE Leyenda de la yerba mate Contaban los ancianos que a la vera de un arroyo, en medio de la selva misionera , se había detenido un indio de mucha edad que, agobiado por el peso de los años, ya no podía seguir a su tribu. Los suyos siguieron su camino, el natural deambular de los guaraníes, que no se asentaban en un lugar más allá de lo que duraba una cosecha. Quedaron entonces el anciano y su hija, la hermosa Yarí, que no quiso abandonarlo, solo en la espesura del monte. Una tarde llegó hasta su refugio un extraño viajero, que hablaba el mismo idioma que ellos, pero a quien su traza y sus ropas lo hacían ajeno a la región y a la raza. Yarí y su padre asaron un acutí y convidaron al extraño con ese y otros humildes manjares que les brindaba el monte. Al recibir tanta hospitalidad y esfuerzo de parte del padre e hija, el visitante, que no era otro que Tupá (el Dios del bien), quiso recompensarlo para que pudieran dar siempr...
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